El cáncer llegó a mi vida con 35 años para trastocarlo todo, pero también para hacerme renacer. En esta entrevista profunda con Fusión Asturias, comparto cómo fue enfrentarse a un diagnóstico de triple negativo y cómo esa experiencia me dio el valor para dejar de estar callada. De ahí nació mi energía para movilizar a todo el Occidente por nuestro Hospital de Jarrio. Aprendí que la libertad y la fuerza siempre estuvieron dentro de mí, solo que la rutina las había tapado. Hoy