El diagnóstico de cáncer es como un crujido invisible donde todo lo que conocías se desmorona. De paciente a paciente, quiero hablarte desde dentro. Yo sé lo que es el miedo al espejo y el sabor metálico en la boca, pero también sé que siete años después, sigo aquí. Este artículo es un abrazo para quienes sienten que el sol no volverá a salir. Mi cuerpo tiene cicatrices , mi país también y no pienso tapar ninguna. Mar Villanueva. Fuente: Revista Fusión Asturias. https://fusio