Hoy no ha sido un domingo cualquiera en Luarca . Me he calzado las zapatillas para sumarme a la Carrera Galván , una cita donde el cronómetro no importa, pero cada paso cuenta muchísimo. Ver nuestro puerto inundado de camisetas naranjas es el mejor recordatorio de que, cuando nos unimos por una causa como la lucha contra el cáncer infantil, somos imparables. Participar en este evento ha sido emocionante. No solo por el recorrido y el ambiente increíble bajo el sol asturiano,