No podemos quedarnos de brazos cruzados mientras vemos cómo nuestro hospital pierde servicios. En esta entrevista con El Comercio, expreso el sentir de miles de vecinos del Noroccidente: tenemos miedo de que el desmantelamiento progresivo acabe en un cierre definitivo. No pedimos privilegios, pedimos que se garantice nuestra salud y que el Hospital de Jarrio siga siendo el referente que nuestra comarca necesita y merece. La lucha sigue más viva que nunca porque no vamos a per