Cuando recibí el diagnóstico de cáncer, las redes sociales se convirtieron en mi ventana al mundo y en mi mejor terapia. Compartir mi día a día, mis miedos y mis pequeñas victorias me ayudó a asimilar lo que me estaba pasando y, sobre todo, a sentirme acompañada. En este reportaje de la RTPA, reflexiono sobre cómo el apoyo de tantos seguidores me dio la fuerza necesaria para seguir adelante. Romper el tabú de la enfermedad y mostrar la realidad, sin filtros, fue el primer pas